lunes, mayo 14, 2007

Novela histórica en el aula

Este año mis alumnos han tenido que leerse una buena cantidad de novelas históricas (inconvenientes de tener a un profe autor). En 1º de Bachillerato leyeron Medulio. El norte contra Roma durante el primer trimestre y me entregaron cumplimentada la guía de lectura de la misma que se puede encontrar aquí. La experiencia fue positiva. En esta evaluación han leído Teucro, el arquero de Troya y las respuestas al cuestionario han sido satisfactorias.
En 2º de Bachillerato se han atrevido con Séneca. El camino del sabio y han disfrutado con las intrigas palaciegas y los pensamientos del inmortal cordobés.
Mi amigo Francisco Casillas del Colegio San José de Estepona ha trabajado también con Medulio este año proponiendo un cuestionario on-line con muy buenos resultados. Ahora sus alumnos están leyendo El hombre de Esparta, de Antonio Penadés, que ya hemos comentado en este blog.
Otros años mis alumnos han leído Talos de Esparta (Valerio Manfredi) y El druida (Morgan Llywelyn).
Hace años di una conferencia en el centro de profesores de Pamplona sobre este tema y los asistentes me hicieron unas cuantas sugerencias. Así que vuestras experiencias son bienvenidas. Hablo de novelas históricas que hayáis mandado leer a vuestros alumnos y que les hayan gustado a ellos. No me refiero a las que les gustan a los profes que son lectores más exigentes y les suelen chiflar las más elevadas y complejas que a veces no enganchan al alumnado a pesar de su evidente calidad. Es decir, novelas que informen, diviertan y además tengan un mínimo de calidad literaria. No se pide poco.

1 comentario:

Ana dijo...

Últimamente no suelo mandar esas lecturas durante el curso, pero tengo costumbre de disfrutarlas y recomendarlas para periodos vacacionales. No es que no crea en su utilidad, pero pienso que han de ser disfrutadas lejos de la obligación. Afortunadamente todavía hay alumnos que preguntan sobre lecturas recomendadas, o a los que puedes meter el gusanillo de la curiosidad.

El año que estuve en Zuera, la profesora a la que sustituí tenía como lecturas propuestas dos novelas que me encantaron y que los alumnos disfrutaron: "Lesbia mía" de Antonio Priante, y "Helena, Helena, amor mío" de Luciano de Crescenzo. Este último autor tiene otras geniales, como "Nadie; la Odisea narrada a los lectores de hoy".

Esos son los títulos que me vienen ahora a la memoria, a ver si me pongo yo también a recordar, ahora que llega la época de las recomendaciones estivales.