lunes, abril 11, 2016

Pintadas de Pompeya en el IES San Tomé

Siguiendo nuestra máxima "Tocar la Antigüedad" hemos realizado unas Pintadas de Pompeya en el patio de nuestro IES. Esperamos que os guste la presentación.
Se la dedico a mi buen amigo Salva (Salvador Muñoz) sin cuya generosidad y sabiduría caligráfica esta y otras tantas experiencias no hubieran podido realizarse. Gracias por hacer posible que nuevas generaciones de alumnos y profesores nos enamoremos de los clásicos a través de la Epigrafía. Feliciter!

 

miércoles, marzo 30, 2016

Arqueología romana simulada en el IES San Tomé

Hemos realizado esta experiencia de arqueología simulada en el patio de nuestro Instituto "excavando" una sepultura ideal romana de los siglos I-II d. C. Ha sido muy motivador ir encontrando los diversos objetos: estatuilla votiva, sonajeros con forma de muñeco, monedas, dados, fragmentos de terra sigillata, un stylus y una lucerna. Posteriormente en el aula hemos realizado el análisis, comentario y datación de lo encontrado. Una experiencia que se puede realizar con pocos medios y mucha imaginación en el patio de cualquier IES.
Desde aquí os animamos a ello.


lunes, marzo 28, 2016

ὁ Θεὸς φῶς ἐστι/Deus lux est: papiros y lucernas

En estas fechas tan señaladas subo al blog los trabajos de las expertas copistas griegas Beatriz Alfonso y Mª Chantal Pedreira (Griego II) sobre el siguiente texto del NT escrito en papiro siguiendo el tipo de letra y disposición del P39.

Dios es la luz  (1ª epístola de San Juan 1, 5.2,9-11)

ὁ Θεὸς φῶς ἐστι καὶ σκοτία ἐν αὐτῷ οὐκ ἔστιν οὐδεμία.  ὁ λέγων ἐν τῷ φωτὶ εἶναι, καὶ τὸν ἀδελφὸν αὐτοῦ μισῶν, ἐν τῇ σκοτίᾳ ἐστὶν ἕως ἄρτι. ὁ ἀγαπῶν τὸν ἀδελφὸν αὐτοῦ ἐν τῷ φωτὶ μένει, καὶ σκάνδαλον ἐν αὐτῷ οὐκ ἔστιν· ὁ δὲ μισῶν τὸν ἀδελφὸν αὐτοῦ ἐν τῇ σκοτίᾳ ἐστὶ καὶ ἐν τῇ σκοτίᾳ περιπατεῖ, καὶ οὐκ οἶδε ποῦ ὑπάγει, ὅτι ἡ σκοτία ἐτύφλωσε τοὺς ὀφθαλμοὺς αὐτοῦ.

Hemos utilizado también dos lucernas paleocristianas, una con crismón y otra con el símbolo del pez, para ambientar los papiros.






miércoles, marzo 16, 2016

Día de la mujer: Una carta del egipto romano escrita por una mujer

En conmemoración del pasado Día de la mujer trabajadora, los alumnos de Griego II hemos recreado una carta del siglo II d.C. de una mujer egipcia llamada Termoutas. Ha sido emocionante escribir en papiro con cálamo y tinta  y conocer los problemas y la vida de las mujeres del Egipto romano. También hemos comprobado las diferencias entre el griego jónico-ático y la koiné y también el registro popular.
Esta es la traducción aproximada de su contenido:
"Termoutas a su madre Valeria: Qué estés muy bien y que tengas salud en todo. Recibí de Valerio la cesta en la que había veinte pares de pasteles de trigo y diez hogazas de pan. Envíame unas mantas del precio acordado y lana bonita, cuatro vellones. Dáselo tú a Valerio. Recientemente estoy embarazada de siete meses. Saludo a Artemis y a la pequeña Nicarous y a mi señor Valerio, lo echo de menos en mi corazón, y a Dionisia y Demetrio mucho, y a la pequeña Taesis y a todos los de la casa. Y ¿cómo está mi padre? Me enviarás la noticia porque estando enfermo se alejó de mí. Saludo a la abuela. Rodine os saluda. La he puesto a trabajar. La necesito otra vez pero estoy bien. 8 del mes de Phaopi".

Dirección: Enviar a Filadelfia a mi madre Valeria.




Texto de la carta (izda.) y dirección (dcha.)

Aquí encontrarás la transcripción, traducción en inglés y fotografías del original.

Beatriz Alfonso Ramiro
Mª Chantal Pedreira Almeida
Griego II
2º Bachillerato
IES San Tomé de Freixeiro (Vigo)

sábado, febrero 27, 2016

Elecciones en Pompeya en el nº 147 de Historia National Geographic

En el nº 147 de Historia National Geographic aparece un artículo mío sobre la campaña electoral en Pompeya. Espero que os guste.

lunes, enero 25, 2016

Tras las huellas de Heródoto: un viaje al corazón del padre de la historia y a su mundo

La buena crónica de viajes es la que hace ver el mundo a través de los ojos del autor que la escribe. En este caso son dos los que nos acompañan, por un lado Heródoto desde la Antigüedad, que siempre será clásica porque no perece, sino que se renueva siempre, y por otro, Antonio Penadés, historiador, abogado y periodista que desnuda su ser en estas páginas. Si pudiéramos descomponer a Antonio, cosa del todo imposible, podríamos decir que la ágil pluma del Penadés historiador y periodista desgrana con amenidad y personal mirada las etapas de un viaje que discurre desde Halicarnaso, cuna de Heródoto, a Bizancio, mientras que el Penadés abogado, en el sentido amplio del término, asoma en la defensa del ser humano y en la reivindicación del pensamiento libre. Y todo ello regado por un profundo amor a lo griego que es a la vez una declaración de amor al hombre.
Por otro lado la buena crónica invita al lector a realizar a su vez un viaje interior a los lugares propuestos o incluso a desear acudir a ellos para sentir lo que ha sentido el cronista o vivir sensaciones propias. Es el viaje que todo libro emprende al salir de las manos del autor y revolucionar el corazón de cada lector único e irrepetible. En mi caso la lectura ha sido un particular disfrute puesto que he podido comprobar que aún hoy, en un mundo donde todo está reglado y controlado, Turquía es un país donde todavía el viaje puede deparar alguna sorpresa como las cabras del teatro de Assos, que aparecen en una fotografía del libro, o el peligro de subir a la acrópolis de Sardes. A medida que pasaba las páginas recordaba el maravilloso viaje que hice con la Sociedad Española de Estudios Clásicos en 1990, bajo la batuta de F. Rodríguez Adrados y A. Martínez Díez, por casi todos los escenarios recogidos en el libro. Y sí, yo también he visto animales campar a sus anchas en Assos, solo que entonces eran vacas.
Penadés engarza admirablemente el presente con el pasado, de forma que vemos la Turquía de hoy, pero también la que ya no existe, la de Heródoto, pero que guarda su mensaje inmortal. Disfrutamos de la placidez de Halicarnaso, visitamos los lugares de Jonia donde nació la filosofía como Mileto o la urbanística como Priene, penetramos en el oráculo de Dídima en busca de un consejo de Apolo, contemplamos el esplendor de Éfeso, Hierápolis, Sardes o Pérgamo, el mítico lugar de Troya cantado por Homero…. En fin son múltiples las sensaciones que requieren un espíritu despierto acompañando al autor en su periplo a bordo de su Renault Clío, la musa de la Historia.

Al cerrar las páginas tenemos la sensación de haber vuelto distintos del viaje, no solo con más erudición en nuestra mente, sino, sobre todo, con algo más de sabiduría en nuestra alma. 

jueves, enero 14, 2016

La "pizarra digital" de la escuela griega en Egipto

En 2006 se encontró en Egipto (Trimithis (Dakhleh Oasis) una habitación utilizada como escuela con una "pizarra digital" escrita por un profesor del siglo IV d. C. Toda la información con fotografía y el texto, puede encontrarse aquí. Hemos seleccionado y mezclado algunos de sus contenidos para nuestro departamento de Latín y Griego. Las autoras son María Chantal que firma como Μαρία δεσκάλη (María, la profesora) y Beatriz (βέα δεσκάλη).











Nuestro Texto:
"A mis alumnos:
Aplicados chicos, bebed de la fuente de las aguas de Pieria hasta saciaros.
A los mismos:
Chicos míos, animaos. El gran dios os concederá tener una corona de variada virtud".

Es pues una invitación del profesor a sus alumnos (scholastichoi) para que beban en las fuentes de Pieria, es decir, en las fuentes de las Musas (del arte). También les anima para alcanzar el premio de una corona de virtud.




lunes, diciembre 28, 2015

Lucerna herodiana por los inocentes del mundo


Hoy, día de los Santos Inocentes, encendemos esta lucerna herodiana (35 a. C.-35 d. C.) por todos los mártires y perseguidos cristianos y por todos los inocentes que sufren en el mundo, incluyendo a los que se les niega el derecho a vivir al comienzo o al final de su vida. La Luz de Cristo ilumina las tinieblas y el sufrimiento de los inocentes. Además, resulta emocionante pensar que el propio Jesús pudo iluminarse en su vida terrena con este tipo de lucerna. Él, que es la Luz, se abajó hasta necesitar la luz de la pequeña llama de una lucerna que, paradojas del destino, llamamos herodiana.