Acabo de leer la novela El hombre de Esparta de Antonio Penadés editada por Edhasa. Me ha gustado mucho por la combinación de descripción e interiorización de personajes con una intriga de asesinato que de ningún modo hace olvidar la verdadera intención del autor. Esta consiste en mostrar el preludio del enfrentamiento entre Atenas y Esparta en la Gran Guerra del Peloponeso a través de dos personajes antagónicos, el ateniense Isómaco y el espartano Alcinoo, cuyos destinos se verán entrelazados. La novela consigue que el lector tenga la sensación de estar "allí", sobre todo en las escenas de descripción de la vida en la hacienda de Isómaco, en la vívida sesión de la Asamblea en la Pnix o en la crucial consulta al oráculo de Delfos. También me parece digno de mención (y emoción) el imprevisto final.
En suma, un libro que emplea el recurso de la intriga y el misterio para llevarnos mucho más allá en busca de la areté, tan apreciada por el protagonista y cuya pérdida le une, en cierto modo, a su más irreconciliable enemigo.




